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Fallo sobre Amparo de Salud

Obligan al IOMA a mantener a una afiliada la modalidad de internación domiciliaria
Un fallo de Cámara dispuso que deberá restituirle a una mujer de 86 años el tipo de cobertura que le quitó en un reordenamiento.

La internación domiciliaria implica la prestación de distintos servicios profesionales específicos, como la oxigenoterapia

Debido a un cuadro avanzado de EPOC, una perfusión miocárdica y un trastorno de la marcha que le dificulta la movilidad, Nelly G.(86) venía recibiendo desde hace siete años por parte de IOMA una cobertura de internación domiciliaria que le garantizaba una atención integral. Pero a principios de este año la obra social le informó que esa prestación ya no corría más, por lo cual ella debía gestionar por separado cada uno de los cuidados que requería para que éstos fueran re evaluados en el marco de un nuevo plan. Dado la vulnerabilidad a la que la exponía este cambio, los hijos de Nelly presentaron un recurso de amparo ante la Justicia y la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de La Plata falló a su favor.

La sentencia, que salió el viernes pero recién trascendió ayer, obliga a la Obra Social de la Provincia a dejar en suspenso en el caso de Nelly un reordenamiento que en los últimos meses generó incertidumbre y angustia entre muchos afiliados con coberturas de internación domiciliaria. Y es que al dar lugar al recurso de amparo presentado por la familia, la Cámara avaló el derecho de la afiliada a una internación domiciliaria total con oxigenoterapia, kinesiología, enfermería y demás cuidados que ésta venía recibiendo hasta hace dos meses atrás.

“El problema se generó cuando IOMA dispuso que quienes tenían cobertura de internación domiciliaria, que en su mayoría son personas mayores con serios problemas de salud, pasaran de un día para otro al plan Adultos Mayores. Ese cambio implica en la práctica perder la atención que venían recibiendo a través de alguna empresa de cuidados domiciliarios para salir a buscar ellos mismos a los profesionales que requieren en su casa”, explica Ricardo Gutiérrez, el abogado que representó a Nelly y otros catorce afiliados en su misma situación.

Más allá de que este cambio no implica en sí mismo la pérdida de prestaciones, como aseguran desde IOMA (ver recuadro aparte), “el hecho de que de pronto los propios afiliados tengan que gestionar los cuidados puntuales que requieren los puso en una situación de enorme vulnerabilidad. Porque además de que se trata en la mayoría de los casos de gente mayor con dificultades, no es fácil para nadie conseguir enfermeras, kinesiólogos, acompañantes terapéuticos y otros profesionales independientes dispuestos a trabajar a domicilio con IOMA por las dificultades que tienen después para cobrar”, señala Gastón Nicoccia, el otro representante legal de la afiliada.

“Pero el problema no termina ahí -agrega- Y es que a diferencia de lo que ocurre cuando una empresa especializada se ocupa de organizar la internación domiciliaria, el hecho de ser el propio afiliado el que debe procurarse los personas que lo atiendan, lo deja en una situación de abandono cuando alguna de ella renuncia o simplemente comienza a faltar. En suma, al cambiar la modalidad, la obra social está poniendo a los afiliados una serie de obstáculos que atentan contra su propia salud”.

Noticia vía Diario El Dia

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